Oleguer Plana, presidente de la Cooperativa Forestal y miembro del Consejo Rector desde el año 2018, así como miembro de la Junta del Consorcio Forestal desde 2014, trabaja como Guarda del Parque Natural del Montseny y es ingeniero técnico forestal de formación. Gestiona la finca familiar situada en Vallgorguina, que cuenta con unas 200 hectáreas donde se produce leña de encina, corcho, madera de diversos pinos, algunos plátanos y álamos.
Según él, estar trabajando en la administración y, al mismo tiempo, estar vinculado en la gestión de su finca implica ver las dos caras de la moneda, lo que le aporta comprensión de algunos desafíos cuando a veces surgen roles opuestos.
Actualmente, la CFC está trabajando en la elaboración de su Plan Estratégico. Desde su perspectiva, los principales cambios que ha sufrido el sector forestal afectan al día a día de la gestión de su finca. Destaca que la sociedad comienza a entender que la gestión forestal es indispensable y que, a lo largo de la historia, la intervención humana ha modificado los bosques, lo que hace que la gestión forestal o silvicultura sean indispensables, especialmente con el calentamiento global que estamos sufriendo.
Explica que cada vez hay más expertos y científicos que constatan que la gestión forestal aumenta la fijación del carbono, mejora la gestión del agua en momentos de sequía, favorece la biodiversidad y crea paisajes en mosaico, siendo clave para la lucha contra los incendios forestales. Afirma que es necesario continuar reforzando esta línea y hacerlo conjuntamente con la administración.
Oleguer Plana también aborda los años difíciles en los que los precios de la madera, el corcho y demás productos silvícolas no tenían valor, y la importancia de revalorizarlos y hacer entender a la sociedad más urbanita y alejada del bosque que los silvicultores son los más ecologistas de todos.
En cuanto a cómo el CFC debe afrontar estos cambios en su funcionamiento con la administración y respecto a los propietarios forestales y su base social, señala que el Consorcio Forestal debe trasladar todas estas inquietudes a la administración, enfatizando la necesidad de ayudar a los silvicultores para que no abandonen la gestión forestal. También menciona la importancia de aumentar la base social, incorporando a la gente joven y dando paso a las mujeres en un sector tradicionalmente dominado por hombres.
Respecto al cambio en el uso social del bosque, Plana considera que es una tarea de la administración regular, legislar y sancionar, y que a los propietarios les toca manifestar la presión que sufren por actividades como carreras, ciclistas, excursionistas y recolectores de setas, que disfrutan de los espacios que ellos cuidan.
Sobre la comunicación y divulgación de una entidad como el CFC, cree que se debe difundir la importancia de un mundo rural más gestionado para crear paisajes en mosaico, adaptar nuestros bosques al calentamiento global, minimizar el riesgo de incendios forestales y disminuir la aparición de plagas.
Finalmente, como nuevo presidente de la Cooperativa, destaca como puntos fuertes el gran equipo técnico que sabe trabajar muy bien y entiende las inquietudes del propietario forestal. Entre los principales objetivos de la Cooperativa, menciona buscar lo mejor para el bosque en términos de gestión, generar confianza, ofrecer un servicio de proximidad, mostrar una visión clara de futuro y trabajar con transparencia.